¿Conductas de riesgo o simple rebeldía? La línea que muchos padres no ven.
- Alejandro Boli
- 14 nov 2025
- 2 Min. de lectura
Es que está insoportable, Alejandro.
¿Pero insoportable tipo “edad del pavo” o tipo “me estoy empezando a preocupar”?
Silencio.
Ese silencio que hacen solo las madres cuando algo no les cuadra, pero todavía no saben qué nombre ponerle.
Porque esa es la verdad: La adolescencia viene con rebeldía de fábrica… pero no trae manual. Y muchos padres van a ciegas intentando distinguir entre: Lo normal. Lo preocupante. Y lo que simplemente no quieren ver.
Vamos a hacerlo sencillo: No se trata de tener un hijo “perfecto”. Se trata de entender las señales antes de que se vuelvan un grito.
1. La intensidad y la duración importan
Un portazo no es una tragedia. Tres meses sin hablar con nadie, con estallidos de humor y aislamiento constante…Eso ya es otra conversación. La adolescencia es movida, sí. Pero no es un huracán permanente.
2. ¿Desconecta o escapa?
Todos necesitamos apagar el mundo. Pero si tu hijo vive pegado al móvil, duerme a deshora, come como puede y ya no disfruta de nada… Eso no es desconectar. Eso es evadirse. Y cuando uno se evade, a veces lo hace con lo que tenga a mano: alcohol, porros, pastillas...
3. ¿Mentir… o esconder?
Mentir es parte del desarrollo. Lo hicimos todos. Pero mentir sistemáticamente, cambiar de amigos de golpe y perder el interés por lo que antes le apasionaba…Eso no es rebeldía. Eso es proteger algo que duele o que se está descontrolando.
4. ¿Y tú cómo estás?
Este es el que más se ignora. Si cada vez que lo ves sientes un nudo, si notas que hay algo que no encaja, si ya no reconoces a tu propio hijo…Escúchate. La intuición de un padre o una madre suele hablar antes que la mente.
He acompañado a muchas familias que pensaban que su hijo “solo estaba raro”.Hasta que un día se dieron permiso para mirar más allá. Y ahí empezó el cambio.
A veces no hace falta drama. No hace falta castigo. Solo hace falta hablar, intervenir a tiempo y dejar de pelear contra el síntoma para empezar a entender la raíz.
¿Qué señales has visto últimamente que no sabes si son normales o preocupantes?
A veces, decirlo en voz alta es el primer paso.






Comentarios